No hace mucho, estuve hablando con una amiga, la cual se mostraba en total desacuerdo con esto. "¿Por qué voy a tener que ser yo emprendedora si no quiero serlo?"... desde luego, fue una frase que a mi también me hizo pensar mucho.
No todo el mundo quiere serlo, es más, a la mayoría no le interesa lo más mínimo serlo.
No se hasta que punto es bueno que el gobierno se desentienda de la creación de puestos de trabajo y nos de a nosotros, los ciudadanos toda responsabilidad para que creemos pequeñas empresas y empecemos a crear puestos de trabajo nosotros mismos, para después, que ellos se lleven el mérito de lo que han sido incapaces de hacer. Todo esto anestesiándonos poco a poco con programas de televisión como de los que he hablado antes.
¿Acaso el gobierno y sus políticas de fomento del trabajo ayudan? ¿qué tipos de ayudas o incentivos dan para que esto que piden a gritos que hagamos, sea viable?
Los pocos emprendedores que conozco, pueden tener contratadas a varias personas, pero con lo que ganan apenas tienen para mantener su negocio, y no para el beneficio propio. Personas con 25 años que por la poca ayuda recibida y por cada palo a las espaldas, suman perfectamente 50 años mentales.
Menudo panorama, para variar. Menuda manera de empezar este año nuevo... de nuevo pesismista. Qué gran razón en todo eso. Pero algo está cambiando poco a poco. Cuando la intención nace, las personas cambian, y uno de mis propósitos para este 2014, es ser mas optimista. Al fin y al cabo, no me va tan mal en la vida. Estoy trabajando en la Costa Azul de Francia, con el alojamiento pagado por el centro hospitalario desde hace ya más de medio año, tengo 4 trabajos que no me dejan tiempo de aburrirme y casi ni de echar de menos a todos aquellos que quiero, tengo un salario mensual que me permite ahorrar lo suficiente como para seguir luchando por aquello que quiero, y sobretodo, puedo permitirme viajar con la frecuencia que yo quiero porque si algo es bueno en el lugar en el que trabajo, es que son humanos. Lo que parecía una estancia de solo unos meses, se ha convertido en más de medio año ya, y sin un horizonte claro de fin.
Además, tengo más propósitos, desde luego no tan complicados como el de ser más optimista, por lo que doy por hecho que los realizaré de la manera que quiero. De mejorar este blog. De escribir más. Mucho más. De leer. De comprarme una cámara. De realizar infinidad de cursos de formación. De mejorar el francés. Y de realizar un pequeño proyecto para llevar todo esto a cabo y seguir aprendiendo y formándome yo misma.
Menudo panorama, para variar. Menuda manera de empezar este año nuevo... de nuevo pesismista. Qué gran razón en todo eso. Pero algo está cambiando poco a poco. Cuando la intención nace, las personas cambian, y uno de mis propósitos para este 2014, es ser mas optimista. Al fin y al cabo, no me va tan mal en la vida. Estoy trabajando en la Costa Azul de Francia, con el alojamiento pagado por el centro hospitalario desde hace ya más de medio año, tengo 4 trabajos que no me dejan tiempo de aburrirme y casi ni de echar de menos a todos aquellos que quiero, tengo un salario mensual que me permite ahorrar lo suficiente como para seguir luchando por aquello que quiero, y sobretodo, puedo permitirme viajar con la frecuencia que yo quiero porque si algo es bueno en el lugar en el que trabajo, es que son humanos. Lo que parecía una estancia de solo unos meses, se ha convertido en más de medio año ya, y sin un horizonte claro de fin.
Además, tengo más propósitos, desde luego no tan complicados como el de ser más optimista, por lo que doy por hecho que los realizaré de la manera que quiero. De mejorar este blog. De escribir más. Mucho más. De leer. De comprarme una cámara. De realizar infinidad de cursos de formación. De mejorar el francés. Y de realizar un pequeño proyecto para llevar todo esto a cabo y seguir aprendiendo y formándome yo misma.
Para mí, para que un pequeño proyecto llegue a buen puerto, las personas implicadas deben confíar en los demás plenamente, sin que ninguno de ellos tenga por qué controlar todo y cada cosa que sus iguales hacen. Y sobretodo, lo más importante, ante todo, un proyecto en el que todos se consideran iguales. Nunca superiores.
Para mi, una idea de proyecto innovador siempre va a basarse en esto. En la igualdad entre compañeros, que no tiene porqué derivar en cáos alguno si se cuenta con las ganas y profesionalidad de todos. Con ideas como estas, es como se sale de los "topicazos" de comunicación vertical en las empresas. Me pregunto, si un pequeño y humilde proyecto (porque todos los proyectos, guste más o menos, en sus comienzos siempre son humildes) que empieza basado en el protagonismo y en el querer controlar todo de una sola persona por encima de las demás, tendrá algún futuro. Seguro, no lo tendrá.
Me gustaría, por último, animar a todas aquellas personas a dar ese paso que no se atreven para cambiar sus vidas. Si no lo haces a los veintitantos, ¿Cuando lo harás? Sed valientes. Sed valientes por que de seguro valdrá la pena.
Feliz 2014 a todos y cada uno de vosotros, y un besazo de una española cada vez más encariñada con la Costa Azul francesa.
Prometo muchos muchos cambios de aquí en adelante :)
Prometo muchos muchos cambios de aquí en adelante :)
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