Queridos reyes
magos,
Como en el año que
acaba de terminar apenas he tenido tiempo de hacer balance, aprovecho para hacerlo con vosotros en esta
carta si no os molesta. Así, seguro que
cuando la termine sabré qué pediros para este año 2015.
Digamos que 2014
ha sido un año complicado. Empezó igual que lo terminé. En Francia. Trabajando
como enfermera y no como periodista. Sin sacarme el C1 como me propuse porque
en la fecha que quise hacerlo, vinieron imprevistos. Y qué de imprevistos.
Ahora entiendo por
qué he evitado hacer el balance y lo he atrasado… para no recodar esos meses.
Esos meses que se me han quedado clavados para siempre como una cicatriz que
jamás se borrará de mi. Pero intentar no recodarlo, no quiere decir que no esté
ahí, por lo que creo, y mejor será, quedarse con lo poco bueno que pueda sacarse
de este tipo de experiencias.
Y es que de 2014,
me quedo con todo lo que he aprendido. Sobretodo, de mi misma. De que tanto
autoexigencia, te pasa factura, tanto a nivel físico como psíquico y sobretodo
a este último. El exigir, es contagioso. Pasas de pedírtelo a ti misma a pedir
a todos y cada uno de los que te rodeen esa retroalimentación, ese tipo de
contrato, que nadie ha firmado jamás contigo.
Y claro está, de ahí, una decepción detrás de otra, sin que apenas te dé
tiempo de recuperarte de un disgusto cuando ya estás metida hasta las cejas en
otro.
De que las personas,
tenemos una serie de derechos, tan básicos como el derecho a detenerse y pensar
antes de actuar, el derecho a qué hacer con mi tiempo, el derecho a hacer menos
de lo que humanamente soy capaz, el derecho a equivocarme y a asumir mis errores,
el derecho a cambiar de opinión y sobretodo, el derecho a hacer cualquier cosa
mientras no viole los derechos de ninguna otra persona.
Así que al 2014,
le doy las gracias por haberme enseñado tanto. Por haberme permitido vivir
tantas y tan ricas experiencias a lo largo de todo ese año, y por supuesto, por
haberme enseñado que siempre, estés donde estés, nunca estás solo y siempre hay
alguien especial a tu lado para levantarte y hacerte ver, precisamente, que le
tienes ahí, ya sea en Niza, Valdepeñas o en la Antártida.
Y al 2015 le
pido, y a los reyes también, que me den fuerzas para seguir luchando este año
que viene por cada uno de mis sueños. Fuerzas para quererme como nadie más me
haya querido nunca, y muchos viajes, muchos países, muchos idiomas, mucha
música, mucha buena compañía, y mucha Luz ;)
Hola, mi historia es muy parecida a la tuya. Al fin veo que no soy la rara! siento decirlo, pero en cierto modo sentí un alivio al ver a alguien con una historia tan parecida a la mia! Tengo pensado irme a UK a trabajar como enfermera, me gustaria poder contactar contigo! HAy algún modo?
ResponderEliminarsi que lo hay, https://twitter.com/Luzmaria1989 puedes escribirme un mensaje privado a twitter :)
ResponderEliminar